En medio de la vasta riqueza y la hermosura del legado de construir en el nombre de Dios, surge una inquietud profunda en mi corazón. Observando las diversas plataformas de comunicación de hoy en día, es imposible ignorar la realidad que se manifiesta. Si no prestamos atención, se estipula que no podemos disfrutar plenamente del rol delegado que tenemos como madres, esposas y mujeres que han elegido seguir el camino de la construcción en el nombre de Dios.

Construir con Sabiduría: Una Responsabilidad Divina

El libro de Proverbios 14 nos recuerda que la mujer sabia edifica su hogar, mientras que la necia lo derriba con sus propias manos. La semana pasada reflexionamos sobre la importancia de construir sobre una base sólida, ya sea sobre roca o sobre arena. La elección entre la prudencia y la insensatez es crucial en nuestro acto de edificar.

El Disfrute del Rol Delegado por Dios

Es esencial comprender que el rol de la mujer constructora no es otorgado por el hombre, sino por Dios mismo. Este es un llamado divino para construir y edificar sobre la base de la prudencia y la sabiduría. Es un compromiso sagrado que nos invita a disfrutar y valorar el acto de construir un hogar y una familia que reflejen la gloria de Dios.

La Valoración del Rol de la Mujer Constructora

La sociedad moderna a menudo desprecia el rol de la mujer en el hogar, minimizando su importancia y sacrificio. Sin embargo, la Palabra de Dios nos revela la verdad sobre el valor y la significancia de este rol. En Proverbios 31, se nos presenta el retrato de una mujer virtuosa, una mujer que cuida, protege y edifica su hogar con diligencia y amor.

Reafirmación del Propósito Divino

A pesar de los desafíos y las tentaciones que enfrentamos, debemos recordar que nuestro rol como mujeres constructoras es un llamado divino. Es un privilegio y una responsabilidad que no debe tomarse a la ligera. Aunque el mundo pueda desvalorizar nuestro trabajo, recordemos que nuestro servicio y dedicación son reconocidos y honrados por nuestro Creador.


«Una Mujer fortalecida, fortalece a otra. Es un compromiso como Mujer.»

— Carolina Contrerasa, Comunicadora